El idioma de destino debe sonar natural para su público
Una traducción profesional debe leerse como un texto creado para el destinatario final. Eso exige fluidez en el idioma de destino y conocimiento de sus convenciones. La terminología técnica puede ser correcta y, aun así, resultar extraña si se utiliza una variante que no corresponde al mercado.
Por esta razón, la selección del profesional tiene en cuenta el idioma de destino y, cuando aporta valor, su relación real con el mercado. El criterio de lengua materna puede ser especialmente relevante en textos comerciales, editoriales y de comunicación, aunque no sea un requisito general establecido por ISO 17100.
Inglés, portugués y otras variantes nacionales

El inglés presenta diferencias léxicas, ortográficas y administrativas entre Reino Unido, Estados Unidos y otros mercados. En una web o un documento comercial, estas diferencias son visibles. En documentación oficial, además, cambian las instituciones y los requisitos de certificación.
El portugués exige distinguir al menos entre Portugal y Brasil cuando el texto se dirige claramente a uno de esos mercados. No se trata solo de ortografía: pueden cambiar el vocabulario, el tono y determinadas convenciones.
En francés, alemán, neerlandés y otros idiomas también puede ser necesario adaptar el texto al país o región. La decisión depende del encargo, no de una regla automática.
Chino, japonés, árabe y otros sistemas lingüísticos
En chino debe definirse si el proyecto requiere chino simplificado o tradicional y para qué mercado. Una etiqueta de producto, una interfaz o un documento corporativo pueden necesitar decisiones terminológicas diferentes según el destinatario.
El árabe plantea una cuestión adicional: junto al árabe estándar utilizado en numerosos contextos escritos existen variantes regionales que pueden ser relevantes en determinados proyectos. Conviene identificar país, público y uso antes de asignar el encargo.
El japonés exige especial atención al registro, la relación entre emisor y destinatario y las convenciones propias del tipo de texto. En proyectos técnicos y comerciales, la especialidad sigue siendo tan importante como el idioma.
Catalán, valenciano, euskera y gallego

Las lenguas cooficiales españolas forman parte de los servicios profesionales de traducción y no deben tratarse como simples variantes automáticas del castellano.
En catalán y valenciano es importante respetar la norma y las convenciones correspondientes al destinatario. En euskera, la elección de terminología y registro puede depender del sector y del uso institucional o empresarial. LinguaVox es una agencia de traducción vasca y cuenta con profesionales de euskera para proyectos en esta lengua.
El gallego también requiere una redacción natural y conocimiento de sus usos profesionales. LinguaVox dispone además de presencia comercial en Galicia.
Idioma y especialidad deben resolverse juntos
Una persona puede ser excelente traductora de alemán y no estar especializada en farmacia. Otra puede dominar inglés técnico pero no tener experiencia suficiente en contratos. Por eso conviene combinar el idioma con la materia del documento.
Cuando un proyecto combina varios tipos de contenido, puede ser necesario formar un equipo. Una web industrial, por ejemplo, puede requerir traducción técnica para las fichas de maquinaria y un perfil de marketing para las páginas comerciales.
El objetivo es que cada parte del proyecto recaiga en profesionales adecuados sin perder coherencia global.
Traducción oficial y certificada según el país

El idioma por sí solo tampoco determina si una traducción debe ser jurada o certificada. Lo decide el uso del documento y la autoridad receptora.
En España existe la figura del Traductor-Intérprete Jurado. En Reino Unido y Estados Unidos se utilizan otros modelos de certificación. Si el documento se presenta ante USCIS, una universidad, un consulado o cualquier otra entidad, conviene revisar sus instrucciones antes de preparar la entrega.
Indique el país y el organismo receptor al solicitar presupuesto para que se pueda orientar correctamente el servicio.
Encuentre el profesional adecuado por idioma
Entre los idiomas con mayor demanda se encuentran inglés, francés, alemán, italiano, portugués, catalán, valenciano, euskera, gallego, chino, japonés, árabe, ruso y neerlandés.
Si necesita otro idioma, puede solicitar presupuesto igualmente. LinguaVox trabaja en más de 150 idiomas y combinaciones lingüísticas, y la disponibilidad concreta se confirma para cada encargo.
