Documentos técnicos e industriales
Manuales de usuario, instrucciones de instalación, fichas técnicas, especificaciones, procedimientos de mantenimiento, hojas de seguridad, documentación de maquinaria y materiales de formación técnica suelen requerir traductores especializados en el sector correspondiente.
En manuales extensos es habitual trabajar con memorias de traducción y glosarios para mantener la coherencia entre capítulos y versiones. Las repeticiones pueden influir en el presupuesto, pero nunca deben tratarse automáticamente si el contexto cambia.
Las patentes merecen una consideración propia por la combinación de lenguaje técnico y formulación jurídica. Reivindicaciones, descripciones y resúmenes deben mantener el alcance conceptual de la invención y una terminología consistente.
Documentos médicos, farmacéuticos y científicos

Informes clínicos, historiales, consentimientos informados, resultados de pruebas y documentación hospitalaria necesitan un traductor médico familiarizado con la terminología y con el destinatario del documento.
En farmacia y ensayos clínicos pueden aparecer protocolos, formularios, información de producto, materiales de farmacovigilancia, etiquetado y documentación regulatoria. Aquí el conocimiento de la materia y la trazabilidad terminológica son especialmente importantes.
Los papers, artículos para revistas, estudios, comunicaciones y textos de investigación corresponden a traducción científica. El profesional debe entender el campo y respetar la nomenclatura, las convenciones y el registro académico.
Documentos jurídicos y oficiales
Contratos, estatutos, escrituras, poderes, sentencias, acuerdos y documentación societaria suelen requerir traducción jurídica. Si el documento va a presentarse ante una autoridad, hay que comprobar además si se exige traducción jurada, certificada o algún trámite posterior.
En España, cuando se requiere traducción oficial, interviene un Traductor-Intérprete Jurado. Títulos, certificados académicos, certificados de nacimiento o matrimonio, antecedentes penales y otros documentos administrativos pueden necesitar este tipo de traducción dependiendo del trámite.
En Reino Unido y Estados Unidos los requisitos son distintos. Una traducción certificada para una entidad británica o para USCIS no debe presentarse como si fuera equivalente a la figura española del traductor jurado.
Documentos financieros y empresariales

Cuentas anuales, balances, auditorías, informes financieros, presentaciones a inversores, documentación bancaria y seguros requieren terminología económica y contable consistente.
Otros documentos corporativos pueden situarse entre varias especialidades. Una memoria anual puede combinar finanzas, sostenibilidad, información jurídica y comunicación corporativa. En esos casos conviene decidir si un solo profesional puede cubrir el conjunto o si es mejor repartir áreas bajo una revisión común.
Las bases de datos de productos, catálogos y feeds de ecommerce también son documentos empresariales, aunque su tratamiento es distinto: importa mantener estructuras, atributos, referencias, variables y coherencia entre miles de registros.
Webs, software y contenido audiovisual
Una página web contiene navegación, textos comerciales, formularios, mensajes de interfaz y, a menudo, contenido orientado a buscadores. Su traducción exige entender la función de cada elemento y adaptar el idioma al mercado objetivo.
En software y aplicaciones, el archivo puede presentarse en formatos estructurados con cadenas, variables y límites de caracteres. En videojuegos se añaden narrativa, diálogos, subtítulos y pruebas dentro del producto.
Los archivos de subtítulos, guiones y transcripciones pertenecen al ámbito audiovisual. No solo se traduce el texto: hay que tener en cuenta tiempos, segmentación, naturalidad y, según el encargo, requisitos técnicos del formato.
El mismo documento puede cambiar de categoría según su finalidad

Un certificado médico puede traducirse como documento clínico para información del paciente o necesitar una traducción oficial para un expediente administrativo. Un contrato puede utilizarse internamente o presentarse ante un organismo. Un diploma puede requerir traducción jurada en un trámite y una traducción informativa en otro contexto.
Por eso es importante indicar dónde se utilizará. El traductor adecuado depende tanto del contenido como del destino y del nivel de formalidad exigido.
Si el organismo receptor ha facilitado instrucciones, conviene enviarlas con el documento. Así puede prepararse el encargo de acuerdo con requisitos concretos sin prometer una aceptación universal que depende de terceros.
Antes de presupuestar, conviene ver el archivo
El formato y el estado del documento influyen en el trabajo. Un PDF editable, una imagen escaneada, una hoja de cálculo con miles de filas o un proyecto de software requieren tratamientos diferentes.
El presupuesto puede considerar volumen, repeticiones, maquetación, urgencia, revisión, certificación y cualquier requisito adicional. En documentos sensibles también puede ser necesario acordar medidas de confidencialidad o instrucciones específicas de manejo de archivos.
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