Traducción certificada en Reino Unido
En Reino Unido no se debe trasladar automáticamente el concepto español de traducción jurada. La guía de GOV.UK para certificar traducciones indica que, cuando se requiere la certificación de un documento que no está en inglés o galés, el traductor debe confirmar por escrito que se trata de una traducción verdadera y exacta del original.
La certificación incluye la fecha de la traducción y el nombre completo y los datos de contacto del traductor. El organismo que solicita el documento puede imponer requisitos adicionales, por lo que conviene revisar siempre sus instrucciones.
Esta fórmula comercial e institucional se describe habitualmente como certified translation. No implica por sí sola que intervenga un Traductor Jurado español.
Documentos para Home Office, universidades y otras entidades británicas

Pasaportes, certificados, títulos, antecedentes, documentos civiles y otros expedientes pueden necesitar traducción certificada cuando se presentan ante una entidad británica.
El requisito exacto depende del trámite. Una universidad, un empleador, un banco o una administración pueden pedir información diferente o establecer sus propios criterios para aceptar documentos traducidos.
Antes de preparar la certificación conviene facilitar las instrucciones recibidas. Si el organismo ha proporcionado una lista de requisitos, esa lista debe utilizarse como referencia del proyecto.
Traducciones para USCIS
USCIS exige que cualquier documento en lengua extranjera que se presente en un expediente vaya acompañado de una traducción completa al inglés.
El traductor debe certificar que la traducción es completa y exacta y que es competente para traducir del idioma extranjero al inglés. Una traducción parcial o una certificación que omita esos extremos puede no cumplir el requisito reglamentario.
Este sistema tampoco equivale a la figura española del traductor jurado. La certificación se prepara específicamente para el uso ante USCIS.
Otros organismos y trámites en Estados Unidos

No todas las entidades estadounidenses utilizan exactamente los mismos requisitos que USCIS. Universidades, tribunales, empleadores, organismos estatales y otras instituciones pueden solicitar formatos o certificaciones distintos.
Por eso no conviene vender una única fórmula como válida para cualquier uso en Estados Unidos. El cliente debe indicar quién recibirá el documento y, cuando sea posible, facilitar las instrucciones oficiales.
Si se exige notarización, evaluación académica, apostilla u otro trámite, se trata de un requisito adicional que debe distinguirse de la traducción propiamente dicha.
Diferencia con la traducción jurada en España
En España, la traducción jurada es una actuación oficial realizada por un profesional habilitado y certificada con la fórmula, firma y sello correspondientes. Reino Unido y Estados Unidos no utilizan ese mismo modelo para todos sus trámites.
Esto significa que una traducción jurada española no debe presentarse automáticamente como la única forma correcta para un expediente británico o estadounidense. Del mismo modo, una certified translation preparada para USCIS no se convierte por ello en una traducción jurada española.
El país y la autoridad receptora determinan qué certificación interesa.
Traducción completa y legible

En trámites oficiales es importante traducir todo el contenido relevante del documento, incluidos sellos, anotaciones y elementos textuales que formen parte del original.
Cuando una parte resulta ilegible, conviene reflejarlo de forma adecuada en lugar de inventar el contenido. Si el documento está cortado, borroso o incompleto, es preferible obtener una copia mejor antes de finalizar la traducción.
Los nombres, fechas, números y datos personales deben comprobarse cuidadosamente contra el original.
Profesional humano y certificación responsable
La certificación no consiste en añadir una frase estándar a cualquier texto. La persona que certifica asume la responsabilidad de declarar la exactitud, la integridad o su competencia según el sistema aplicable.
Por eso una salida automática no debería tratarse como traducción certificada sin la intervención efectiva del profesional que revisa, completa y firma o certifica el trabajo.
En documentos jurídicos, académicos, médicos o financieros también conviene seleccionar a alguien con experiencia en la materia, además de cumplir la forma de certificación exigida.
Precio de una traducción certificada
El presupuesto depende del idioma, la extensión, el tipo de documento, el país de destino, el plazo y los requisitos de certificación o entrega.
Para prepararlo conviene enviar el documento y especificar si se utilizará en Reino Unido, ante USCIS o ante otra entidad. Si dispone de instrucciones oficiales, adjúntelas.
De esta forma se evita aplicar una fórmula de certificación que no corresponde al trámite.
